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BITACORA DE FERNANDO LOSTAO CRESPO

De héroes, botellones, princesas y una Reina

De héroes, botellones, princesas y una Reina

ARTÍCULO PUBLICADO EN ARAGON DIGITAL EL PASADO 25 DE OCTUBRE

http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=38836&secid=21

 

DE HEROES, BOTELLONES, PRINCESAS Y UNA REINA

 

Cuarenta y ocho horas después de la finalización del segundo concierto de los Héroes del Silencio, cuando inicié este artículo apurando las últimas horas del largo fin de semana pilarista, me encontraba en la triste contemplación de la basura, restos del botellón en honor a nuestros Héroes del Silencio, preguntándome cómo todavía las cosas se siguen haciendo así. Habían pasado casi dos días del final del concierto y divisaba desde mi casa cascos de botellas de coca-cola, cartones de sangría, litronas de cerveza o botellas de cristal de bebidas de alta graduación. Todas ellas situadas, en concreto, en la zona ajardinada del chaflán situado entre las calles Jerusalén y Juan II de Aragón.

Y qué decir del hedor (ya se imaginan de qué origen) que se desprendía todavía el sábado en la zona circundante al estadio de la Romareda. Una vez contemplamos cómo se organizan los eventos fastuosos, y se dejan muchos, muchísimos detalles, en el aire. ¿Tan difícil es equipar la calle con basureros y con urinarios públicos? No se van de mi memoria los empujones, carreras, pisotones, con riesgo real de aplastamiento, que sufrimos para conseguir una plaza de autobús al acabar el concierto de los Rolling Stones. Cosa que he recordado cuando he leído en la prensa las penurias que ha tenido que sufrir el personal para coger el bus de vuelta a casa desde los distintos recintos feriales las pasadas fiestas.

Y el Día del Pilar, al acabar el segundo concierto todo era suciedad, gente orinado por las esquinas, olor nauseabundo por todos lados, y hasta un poco después, gente durmiendo en la calle y en los coches, y tres pobres operarios de la contrata municipal, haciendo frente a montañas de restos del gran botellón heroico-silenciero.

Y uno sigue reflexionado sobre los contradictorios mensajes de esta sociedad que nos está tocando vivir. Se endurecen las normas por conducción al volante bajo los efectos del alcohol, y la promoción de fiestas y juegas se multiplica; y los buenos ciudadanos que quieren ir en transporte publico, sufren lo indecible para conseguir una plaza.

Se prohíbe el botellón y vender alcohol después de las 10 de la noche, y estas Fiestas del Pilar han dado lugar, entre otras cosas de otro tipo claro, a un gran macro botellón..., porque también había que ver la zona del paseo Independencia. A lo mejor es que todo esto no es un problema de normas, reglas y leyes, sino de costumbres, comportamientos y educación. Pero como ahora viene el tema de Educación para la Ciudadanía, a lo mejor se soluciona todo...

Pero como los cortés no quita lo valiente, no quiero dejar de significar o resaltar su valor como espectáculo musical. Daba gusto, sobre todo ahora que el fútbol de élite de nuestra ciudad sufre turbulencias, ver desde la atalaya aérea que me da mi relación de vecindad con La Romareda cómo 40.000 personas venidas de toda España vibraban de modo conjunto, movidos a ritmo por la banda aragonesa, y gritando “de La Romareda no nos moverán". Ésta vez nuestro humilde estadio fue escenario de los mejores, de los Héroes que todos sin rivalidades aclamaban. Y los mejores, esta vez son nuestros paisanos; eso está bien, aunque la sociedad necesite de otros líderes y héroes aparte de estos. Pero eso es para otro capítulo.

Pero si ha habido Héroes, también ha habido princesas, y para mí lo fue la cantautora aragonesa Maria José Hernández que nos ha regalado este Pilar un precioso espectáculo –Un siglo Cantando-, en el que ha hecho versiones de intérpretes, cantantes, bandas y grupos aragoneses desde Raquel Meller a Amaral, pasando por los propios Héroes, Labordeta, La Bullonera, los inolvidables Mas Birras, La admirada Ronda de Boltaña, los oscenses Mestizos, y otros interpretes y grupos de la primera mitad del siglo XX, -copla, bolero, tango y pop-, que fue muy bonito redescubrir.

Y finalmente Reina, sólo una, la de la Hispanidad, la Virgen del Pilar. Una vez más la ofrenda fue un canto de fervor y belleza, una fuerte ligazón entre devotos, paisanos y forasteros. Uno, un poco antes de salir de casa hacía la ofrenda vio en Aragón Televisión cómo la casa de Andalucía le cantaba una preciosa sevillana a la Virgen del Pilar, y simultáneamente La Primera de RTVE daba el desfile de las Fuerzas Armadas. No es que no creamos en el papel de orden que el Ejército tiene en los estados democráticos y de derecho, pero desde luego si algo hay común a todos los españoles es la devoción a la Virgen María, ya que siempre une más lo espiritual que lo organizativo, aunque esto sea también importante. Así que a ver si al año que viene conseguimos tener la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar también para toda España, como se hacía antes, que también tienen derecho.

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2 comentarios

sevach -

¡¡Espléndida crónica del evetno!!. ¡Deberías dedicarte a la novela!...Aunque el fondo argumental entristece al comprobar como es el final de la Fiesta Nacional, que ya no son los toros, sino la algarada descontrolada....

Juan Royo -

Te doy l arazón en todo y enhorabuena por el remodelado de tu blog! está realmente chulo!. Estuve el otro día por la Uni pero estabas de viaje! un abrazo, Juan
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